Mi peor maestro en el bachillerato fué el de cálculo. Teníamos seis horas de clase a la semana, el método de enseñanza era convencional (solucionar problemas matemáticos para entregar), su actitud era intimidante y autoritaria.
Le gustaba usar como referente a la hija, nombrando sus viajes, títulos, estudios etc, todo lo anterior para que siguiéramos el ejemplo que nos guiaría al "éxito" y la "felicidad.Cuando nos acercábamos a su escritorio para hacerle preguntas, él miraba por encima de las gafas con la intención de intimidarnos. (él disfrutaba su actitud).
Detestaba encontrar la gente fuera del salón antes de empezar la clase. Muchos sentíamos temor de pasar al tablero para realizar un ejercicio, ya que de salir mal nos insultaba y dejaba mas trabajo.
Su apariencia y carisma eran amargos, vestía de traje formal, lo único particular eran sus gafas. Fue mi peor maestro porque no tenía las herramientas profesionales en cuanto al método y el trato con los alumnos, una vez fui insultada por él delante de toda la clase me dijo "bruta".
Así, unos días después le entregué una carta diciéndole las razones por las cuales no podía rendir como él lo esperaba, esto para él fué inesperado porque nadie se había manifestado ante sus actos, de esta forma le hice saber que no era "bruta" realmente, le demostré que las vías del diálogo son más efectivas e inteligentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario